Navegares te invita a compartir y participar de este espacio de reflexión, a través de textos , poesías, informaciones clínicas y teóricas, sobre las crisis vitales de la vida, que nos muestran que siempre hay una travesía posible y oportuna para llegar al puerto de destino: ser feliz

miércoles 21 de mayo de 2008

CODEPENDENCIA ¿UNA ENFERMEDAD?




La codependencia es un trastorno producto del entorno en el que hemos crecido y en el que nos han educado. La persona que es codependiente sufre por cosas por las que realmente no le corresponde sufrir, monopoliza el sufrimiento ajeno y lo hace suyo, al mismo tiempo que se olvida de sus verdaderos problemas, los propios.
En la práctica soy codependiente cuando yo pienso que soy responsable de los pensamientos, los sentimientos y las acciones del otro, y pienso que el otro es responsable de mis pensamientos, mis sentimientos, y mis acciones. Hay cierta confusión o mezcla de identidades en una relación codependiente. Un codependiente no sabe dónde termina él, y dónde empieza la otra persona.
Se establece la codependencia con “otra persona” que puede ser un niño o un mayor, con quien estamos vinculados afectivamente (hijos, maridos, esposas, amante, abuelos, padres, hermanos, amigos, etc.) que pueden ser alcohólicos, drogadictos, que padezcan enfermedades físicas o mentales, anoréxicos o con desordenes alimenticios, etc. .
Es la manera en que permitimos que la conducta de otra persona nos afecte y en la forma en que tratarmos de tratarla a ella: los cuidados obsesivos, controladores, “ayudadores”, en la baja autoestima que raya en el odio hacia uno mismo, en la auto represión, en la abundancia de ira y de culpa, en la peculiar dependencia de gente peculiar, en la atracción por y en la tolerancia de lo bizarro, en el estar centrado en otro que conduce al abandono de uno mismo, en problemas de comunicación y de intimidad.



Existen múltiples definiciones de codependencia entre ellas:
"La Codependencia es una conducta adictiva, caracterizada por el control o la focalización obsesiva en las necesidades y dificultades de la vida de otras personas, en desmedro de la atención de las necesidades y del cuidado de la propia persona".

“Una persona codependiente es aquella que ha permitido que la conducta de otra persona la afecta y que esta obsesionada por controlar la conducta de la misma.”

“La codependencia es una modalidad de comportamiento vincular que conlleva un alto nivel de estrés. Las enfermedades tanto de carácter orgánico como emocional quedan asociadas tanto al sufrimiento padecido dentro del vínculo como al descuido y abandono de su propia persona característico de la personalidad codependiente.”

“La codependencia es un modo de satisfacer las necesidades que no satisface las necesidades. La vida del codependiente es una continua obsesión y preocupación por los problemas de otra persona.”



Es una enfermedad familiar. Entonces cada familiar requiere de la recuperación para romper el ciclo vicioso de adicción generacional.
La conducta codependiente está enquistada en la sociedad a la que pertenecemos y en nuestro entorno familiar, porque es de ahí de donde nosotros la hemos aprendido y terminado aceptando como un comportamiento correcto.


Muchas veces queda enmascarada dentro del “ser buenas personas”, “un buen hijo”, “una buena madre”… lo cual hace que sigamos estancados en una forma de pensar, sentir y comportarnos que nos hace sufrir inútilmente y que no nos hace ser mejores personas.
Es también importante señalar que la codependencia puede afectar sólo a una parcela de nuestra vida, podemos tener un comportamiento correcto en el trabajo, socialmente o con los amigos, y que sin embargo nuestra faceta codependiente sólo se desate en la vida familiar o en las relaciones de pareja.
Pasamos nuestra vida rescatando a las personas que nos rodean.
Rescatar, consiste en hacer cosas por los demás que son perfectamente capaces de hacer por si mismos y que probablemente deberían estar haciendo. En las palabras de Scott Egleston, a quien Melody Beattie cita en su libro:


“(…) rescatamos cada vez que nos hacemos cargo de las responsabilidades de otro ser humano, de los pensamientos, los sentimientos, las decisiones, la conducta, el crecimiento, el bienestar, los problemas o el destino de otra persona”.




La codependencia se puede entender como una cierta adicción a las personas, nuestra “droga” por así decirlo, son las personas que dejan que desempeñemos nuestro rol favorito, tanto es así que nosotros pasamos a ser controlados por esa necesidad de reafirmarnos con ese comportamiento.
El intento de controlar y dirigir el cambio de las personas, nos hace que quedemos a merced de éstas. El controlador pasa a ser controlado. Y si ya de por si es malo ser controlado por alguien, aun es peor ser controlado por la enfermedad de una persona (física o mental), ya sea el alcoholismo, diversas drogas, la ludopatía o un desorden de alimentación.
Llegado un momento, la vida del codependiente se convierte en una pesadilla, en algo inmanejable, en una obsesión y preocupación continúa por los problemas de otra persona, se llega a pensar que estás al borde de la locura. Llegado un momento lo mejor que te puede pasar es que la situación se descontrole, ya que sólo así llegas a ser consciente de tu necesidad de cambiar, de evolucionar... de buscar el camino correcto hacia una vida mucho más plena y feliz que antes.Cuales son los síntomas de la Codependencia? La codependencia se caracteriza por una serie de síntomas tales como:



1.- Dificultad para establecer y mantener relaciones intimas sanas


2.- Congelamiento emocional


3.- Perfeccionismo


4.- Necesidad obsesiva de controlar la conducta de otros


5.- Conductas compulsivas


6.- Sentirse sobreresponsables por las conductas de otros


7.- Profundos sentimientos de incapacidad


8.- Vergüenza tóxica


9.- Auto imagen negativa


10.- Dependencia de la aprobación externa


11.- Depresión
12- Limites débiles
13 – Control
14 – Negación
15 – Falta de confianza
16 – Ira
17 – Problemas sexuales
18 – Represión
19 – Obsesión
20 – Compromiso excesivo
21 – Miedo a cometer errores




Ver rasgos de tu personalidad y de tu forma codependiente de comportarte es el principio del camino. Posteriormente vendrá lo más duro, dejar de comportarnos como un codependiente, para ellos es necesario que en lugar de echarle la culpa a los demás de lo que nos pasa, llevemos a cabo una autocrítica cariñosa a nuestro comportamiento cotidiano, asumir nuestra parte de responsabilidad y tomar la determinación de ayudarnos a nosotros mismos.
Es un proceso lento, con muchas recaídas, porque no hay que olvidar que el comportamiento codependiente en un principio nos hace feliz, nos crea la ilusión de que conseguimos algo. Poco a poco uno se va sintiendo mucho mejor, más equilibrado y más fuerte. Con esfuerzo y empeño se consiguen adquirir los nuevos recursos que nos ayudaran a lidiar con el día a día de una manera más racional, entendiendo el ritmo de la vida, el momento en el que estamos y en el que están los que nos rodean... y lo más importante progresivamente nos conseguimos liberar de la pesada carga que supone intentar cambiar y controlar a las personas que nos rodean o amamos.
Es importante para la recuperación una terapia adecuada, el apoyo y trabajo grupal (grupos de 12 pasos) dedicado a este tema.




Sólo Por Hoy
Sólo Por Hoy trataré de pasar el día, sin esperar resolver el problema de toda mi vida en un momento.
Sólo Por Hoy seré feliz. Esa verdad que dijo Abraham Lincoln: ”Casi todo el mundo es tan feliz como se lo propone”, hoy lo pondré en practica.
Sólo Por Hoy me ajustaré a lo que es, sin tratar de amoldar la realidad a mis deseos. Tomaré la vida “como venga” y me adaptaré a ella.
Sólo Por Hoy trataré de soltar las riendas y entregárselas a mi Poder Superior, dejaré de querer controlar los acontecimientos como si todos fueran mi responsabilidad.
Sólo Por Hoy tendré un programa a seguir. Trataré de desprenderme de dos plagas: La Prisa y La Indecisión.
Sólo Por Hoy seré agradable. Me mostraré lo mejor que pueda, vestiré apropiadamente, hablaré en voz baja, actuaré cortésmente, trataré de no criticar, de no encontrarle faltas a nadie ni a nada y trataré de no superar ni dirigir a nadie más que a mi mismo.
Sólo Por Hoy me tomaré media hora de calma para mi mismo, estaré sin tensión. En algún momento, durante esa media hora, trataré de pensar en una mejor perspectiva para mi vida.
Sólo Por Hoy no tendré miedo. No sentiré miedo de disfrutar de lo que es bello y creeré que soy merecedor de las bondades de la vida.
Sólo Por Hoy trabajaré incansablemente en mi recuperación teniendo como meta mi crecimiento personal y la Paz Interior.





Bibliografia recomendada sobre este tema:

"Hope and Recovery", a twelve step guide for healing from Beattie Melody, "Codependencia", Ed. Atlántida-Promexa.
Beattie Melody, "Codependents, Twelve Steps", Ed. Simon and Schuster, EEUU.
Carnes Patrick : "Anorexia sexual" , Ed. Vergara, Barcelona.
Carnes Patrick: "Contrary to Love" Ed. Hazelden, EEUU.
Forward Susan: "Cuando el amor es odio" Ed. Grijalbo
Hirigoyen, Marie France, "El Acoso Moral" (El maltrato psicológico en la vida cotidiana), Ed Paidos, Barcelona 1994.
Faur Patricia: "Estrés Conyugal", monografía, Universidad Favaloro. Buenos Aires, año 2000. (contactarse patriciafaur@yahoo.com).
Jampolsky L. "Sanar las adicciones", Ed. Obelisco.
Jung C.G. y otros, "Recuperar al niño interior", Ed Kairos, 1994, Barcelona, España.
Mansilla Izquierdo, Fernando, "Codependencia y Psicoterapia Interpersonal". Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría. Año 2002 . Vol XXII, Nó 81, pp 9-20.
Mellody Pía, "La Adicción al Amor". Ed. Obelisco
Roth Geneen, "Cuando la comida sustituye al amor", Ed Urano.
Steinglass, P. "La familia Alcohólica", Ed Gedisa, Barcelona,1993.
Stern Ellen Sue: "La mujer indispensable", Ed. Paidos
Washton A. y Boundy D., "Querer no es Poder", Ed. Paidos.
Wilson Schaef Anne, "Recobra tu intimidad", Ed. Edaf
Woodman Marion, "Adicción a la Perfección" Ed. Luciérnaga España.
Whitfield Charles L. , "Co-dependence", Ed. Health Comunication, Florida.
Whitfield, Charles L. "Sanar nuestro niño interior", Ed.Obeli




Grupos de autoayuda para recuperacion




* Asociación Personas Adictas a Personas (A.P.A.P.)
Parroquia Nuestra Señora del Carmelo (Marcelo T. de Alvear 2400 - a mitad de cuadra)Martes 19hs. a 21hs.Sábados 10hs. a 12hs.
* Asociación Mujeres Adictas a Personas (A.M.A.P.)
Iglesia Nuestra Señora de Loreto (Juncal 3115 y Coronel Díaz)Domingos 18hs. a 20hs.
Iglesia Santísimo Redentor (Larrea y Beruti)Lunes a Viernes 12hs. a 13:30hs.Sábados 20:30hs.Martes a Viernes 10hs.
* Dependencias Afectivas
Moldes 2153 - 1er pisoMartes 19hs. a 21hs.
* Adictos al sexo y al amor (mixto)
Iglesia Nuestra Señora de Loreto (Juncal 3115 y Coronel Díaz)Lunes, Miércoles y Viernes 19:30hs. a 21hs.Sábados y Domingos 19hs.
* Deudores Anónimos
Parroquia Ntra. Sra. de Loreto (Juncal 3115 - esq. Cnel. Díaz)Sábados 18hs.Lunes y miércoles a las 11hs.
Parroquia Inmaculada Concepción (La Redonda - Vuelta de Obligado 2042)Martes 19.30hs.
Parroquia Regina Martirum (Sarandí entre H.Yrigoyen y Rivadavia)Martes y viernes 18.30hs.
* Jugadores Anónimos - http://www.jugadoresanonimos.org.ar/
Parroquia Santísimo Redentor (Larrea y Berutti)Martes y jueves de 19 a 21.30hs.Sábados de 18 a 20hs.
Familiares de Jugadores Anónimos (Corrientes 718 - 1º piso)Lunes a Viernes de 18:45 a 21:00hs.Sábados de 12:00 a 14:00hs.
Yerbal 2451 (Flores)Lunes, Miércoles y Viernes de 20:00 a 22:00hs.
* S.A. Sexoadictos
Armenia 2133Sábados 19:30hs.
* Todas las comunidades de autoayuda
Encuentro donde se trabaja con los 12 pasos en forma colectivaGalpón de Caritas - Guaraní 272Sábados de 14:30hs. a 15:50hs.
* PARA OTRAS CONSULTAS SOBRE GRUPOS DE AUTOAYUDA:
Alcohólicos AnónimosAv. Córdoba 966 – Piso 11 “J” - Telefax 4325-1813E mail: osg@aa.org.ar
Violencia FamiliarOficina de Atención de Emergencias Sociales Carlos Pellegrini 211- 7° PisoTe. 4323-8000 int. 4392
Centros Integrales de la Mujer (CIM) - Dependen del Gobierno de la CiudadOfrecen espacios de contención para las problemáticas planteadas; terapia individual y grupal, asesoramiento legal sobre los derechos en general y en particular sobre cuestiones de nivel familiar y capacitación en temas referidos a la violencia familiar a mujeres mayores de 21 años.
Dirección General de la MujerCarlos Pellegrini 211, 7º piso. Te. 4393-6466/62Línea gratuita 0800 - 666 - 8537
http://www.naranon.org.ar/

Fuentes :
http://www.apap.com.ar/
http://www.lacodependencia.com.ar/bibliografia.htm
Fernando Plaza -Libérate de la Codependencia por Melody Beattie
Melody Beattie - Codependencia
Armanda Castro

domingo 18 de mayo de 2008

Detrás de todo Peter Pan hay una Wendy


Wendy es aquella persona que se encuentra detrás de un Peter Pan. Y es que, tras un Peter Pan siempre tiene que haber un hombre o mujer, dependiendo del caso, que se encargue de hacer todo aquello que no hace él. Peter Pan no existe si no hay una Wendy que le aguante.
¿Quién es Wendy?
El Síndrome de Wendy se puede definir como el conjunto de conductas que realiza una persona por miedo al rechazo, por necesidad de sentirse aceptada y respaldada, y por temor a que nadie la codicie. En definitiva, por una necesidad imperiosa de seguridad Cuando el sujeto actúa como padre o madre en su pareja o con la gente más próxima, liberándoles de responsabilidades, podemos hablar de Wendy, estas conductas pueden darse tanto dentro del núcleo familiar, en los roles de padre/madre sobre-protectores, como en las relaciones interpersonales, con aquellas personas muy cercanas. La madre que despierta todos los días a su hijo para que no llegue tarde a alguna de sus obligaciones, aquella que le haga los deberes, le resume las lecciones o subraya los apuntes, la esposa que asume todas las responsabilidades domésticas… es una Wendy en el núcleo familiar. Lo mismo ocurre en la relación de pareja si es ella y no él quien toma todas las decisiones y asume las responsabilidades, actúa como madre o padre y como esposa/esposo o justifica la informalidad de su pareja ante los demás.Las conductas más significativas que acompañan una persona que padece este síndrome los las siguientes:
Sentirse imprescindible
Malinterpretar que el amor sólo es sacrificio y resignación
Evitar a toda costa que su pareja se enoje
Intentar continuamente hacer feliz a la pareja
Insistir en hacer las cosas por la otra persona
Pedir perdón por todo aquello que, por el otro, no ha hecho o que no ha cómo sabido hacer
Necesidad imperiosa de cuidar del amante como si fuera un niño
Convertirse en un padre o madre en la relación de pareja
El síndrome de Wendy esta basado en la necesidad absoluta de satisfacer al otro, principalmente la pareja o los hijos. Es más común en mujeres que en hombres, en miedo al rechazo, al abandono, a no sentirse querida, al deseo de complacer a los demás y sobre todo una gran necesidad de aceptación y aprobación.
Suele estar directamente relacionado con el Síndrome de peter Pan. Es más, no puede existir ningún Peter Pan que no tenga detrás una Wendy para que haga todo lo que él no hace y se responsabilice de todo lo que él evita. "Wendy " toma todas las decisiones y asume las responsabilidades de su pareja, justificando su informalidad ante los demás. También incluso, en el núcleo familiar, podemos encontrar personas Wendy: en las madres que son muy sobreprotectoras con los hijos".
¿Quién es Peter Pan?
El término Síndrome de Peter Pan ha sido aceptado en la psicología popular desde la publicación de un libro en 1983 titulado The Peter Pan Syndrome: Men Who Have Never Grown Up ("El síndrome de Peter Pan, la persona que nunca crece") , escrito por el Dr. Dan Kiley. Algunos ven este síndrome como un problema muy extenso en la sociedad moderna pos-industrial. El síndrome de Peter Pan se caracteriza por la inmadurez en ciertos aspectos psicológicos, sociales, y por el acompañamiento de problemas sexuales. La personalidad masculina en cuestión es inmadura y narcisista. El sujeto crece, pero la representación internalizada de su yo es el paradigma de su infancia que se mantiene a lo largo del tiempo. De forma más abarcadora, según Kiley, las características de un "Peter-Pan" incluyen algunos rasgos de irresponsabilidad, rebeldía, cólera, narcisismo, dependencia, negación del envejecimiento, manipulación, y la creencia de que está más allá de las leyes de la sociedad y de las normas por ella establecidas.
“El síndrome de Peter Pan” no constituye una psicosis. Es un trastorno neurótico, o acaso definidamente caracterológico. Kiley mismo insiste en su obra sobre la dificultad en la modificación de la anomalía de estas conductas, pero sin hacer referencia a las mismas o parejas dificultades que se presentan, en toda terapia, para la reacomodación de los cuadros negativos que entorpecen la evolución del sujeto.la sobreprotección a la que muchos padres someten actualmente a sus hijos puede provocar que éstos desarrollen el Síndrome de Peter Pan, ya que "es propio de personas dependientes, que han sido sobreprotegidas por sus familias y no han desarrollado las habilidades suficientes para afrontar la vida". Los 'peterpanes' de la sociedad actual "ven el mundo de los adultos como muy problemático y tienen idealizada la etapa de la adolescencia-juventud, por lo que tienden a querer mantener su estado de privilegio". El Síndrome de Peter Pan puede darse en ambos sexos, aunque es más frecuente entre los hombres. Algunas características de este trastorno son la incapacidad del sujeto de asumir responsabilidades, comprometerse o mantener su palabra, la excesiva preocupación por su aspecto físico y su bienestar personal y la inseguridad en uno mismo, a pesar de que no lo demuestre y pueda parecer lo contrario. Estas personas suelen tener miedo a la soledad, por lo que intentan rodearse de gente dispuesta a cubrir sus necesidades. "Tienen ansiedad cuando son evaluados por sus compañeros de trabajo o sus superiores, ya que son absolutamente intolerantes ante cualquier crítica. En algunos casos, pueden tener graves problemas de adaptación en el trabajo y en la relación con su pareja". Otra de las características de las personas con 'Síndrome de Peter Pan' es que cambian constantemente de pareja y buscan parejas más jóvenes. "En cuanto una relación empieza a implicar un alto nivel de compromiso y responsabilidad, suelen asustarse y acaban rompiéndola. La relación con chicas más jóvenes tiene la ventaja de que conlleva vivir el día a día sin ir más allá, e implica menos planes de futuro y por tanto, menos responsabilidades". Es frecuente que haya crisis de ansiedad, de angustia y de depresión. Los años van pasando, y aun cuando el sujeto está como protegido con una suerte de coraza psicológica para no advertir el paso del tiempo, esporádicamente ésta desaparece por circunstancias imprevisibles. Es entonces cuando el paciente se encuentra con las manos vacías y con una vida dolorosamente irrealizada. Con parejas inadecuadas, o de modo extremo –lo que también suele pasar-, sin pareja alguna. El nido infantil es una inconsciente referencia a la que siempre apunta. Allí, no había problemas, y la nostalgia por el mismo es persistente, aunque no se lo declare.
Reconociendo a Peter Pan:
Para comenzar, es un adulto según su edad, pero un niño según su conducta. Puede parecer seguro de sí mismo, incluso arrogante, pero en el fondo se siente vulnerable,temeroso. Es capaz de entrar a una reunión y cautivar de inmediato al auditorio; su presencia no pasa desapercibida; es chispeante, seductor, incluso a primera vista, los demás parecen insignificantes. Pero en el fondo, este hombre es indeciso, inseguro y sobre todo teme que no lo amen y tapa sus inseguridades con una máscara de seguridad y alegría ficticia. Vive escondiéndose detrás de fachadas y excusas; disimula su incapacidad de madurar con juegos, pasatiempos, negocios fantásticos, grandes proyectos imposibles y aventuras amorosas. Parecería que el único compromiso que asume Peter Pan es evitar todo el tiempo el compromiso.
Tratamiento: Las dificultades para llevarlo a cabo suelen ser marcadas, y como señala Kiley, con frecuencia, los padres cuyos hijos manifiestan este tipo de inmadurez, deben “actuar”, antes que insistir con pertinacia en la persuasión “coloquial”. Adolescente, joven, o ya entrando en la madurez, el sujeto paciente de este tipo de trastorno, es renuente a toda modificación o a la mera comprensión de su infantilismo. El irresponsable mundo de la niñez, no quiere ser abandonado, y la conciencia del fracaso reiterado ante la adaptación de los comportamientos que acercan a la adultez equilibrada, casi no se verifica; lo que por momentos hace pensar en términos de una verdadera psicopatía. Una hipótesis verosímil, ante estos pacientes, hace pensar en una infancia muy feliz, en la que se quiere permanecer para no enfrentar la incómoda aceptación de límites que el ingreso a la vida social adulta comporta de modo insalvable. Sea en la aceptación de normas, en la necesidad de trabajar sólidamente en un empleo, de esforzarse en estudiar para concluir una carrera, de forjar vínculos maduros en relación con los otros, en el orden de la amistad o del amor.
Si tienes un Peter Pan a tu lado
Lo primero que tiene que hacer, es darse cuenta que tiene un problema. Pero no es ésta una tarea sencilla, ya que culpar y hacer responsables a los demás de todo lo que les sucede es parte de su síndrome. Muchas veces necesitan sentir en carne propia las consecuencias de sus actos, para recién entonces pensar en la necesidad de algún cambio de actitud. Las conductas ejercidas durante muchos años no se modifican fácilmente, por lo que una terapia psicológica sería la mejor indicación. Es conveniente en estos casos, comenzar con una terapia de pareja o familiar para evitar el error de considerar que el problema es solamente de uno de los integrantes, cuando en muchos casos es la pareja o los padres quienes favorecen, sin darse cuenta, las conductas tipo Peter Pan. La mejor forma para que un hombre se recupere de este síndrome es permitir que enfrente la realidad y asuma las consecuencias de sus conductas. Por más duro que parezca al principio, no se haga cargo de sus responsabilidades: si no paga las cuentas, no lo haga Ud. por él; si se queda dormido, no lo despierte. La próxima vez, no ocurrirá. Si se queja de que en su trabajo no le dan el puesto que él considera que se merece, pregúntele qué va a hacer al respecto, en vez de consolarlo, acusarlo de inútil o quejarse junto a él. Pero también dele su apoyo, observando las partes positivas de su personalidad y aliéntelo a que desarrolle su potencial adulto basándose en ellas.
El mayor inconveniente de ambos trastornos (Síndromes de Peter Pan y Wendy) suele residir en el hecho de que la persona que los padece no se siente parte del problema, no lo reconoce. La única solución es un correcto tratamiento psicológico, centrado no sólo en la persona que sufre el síndrome, sino también en la pareja y su familia.

sábado 17 de mayo de 2008

Canción para los días de la vida

Este dia empieza a crecer
voy a ver si puedo correr.
Con la mañana silbandome en la espalda
o mirarme en las burbujas.
Tengo que aprender a volar
entre tanta gente de pie.
Cuidan de mis alas unos gnomos de lata
que de noche nunca rien.
Si la lluvia llega hasta aquí
voy a limitarme a vivir.
Mojare mis alas como el arbol o el angel
o quizas muera de pena.
Tengo mucho tiempo por hoy
los relojes haran que cante
Y la espuma gira en torno a mi piel
me han puesto manos para hablarle
a las cosas de mi.
Y al fin mi duende nacio
tiene orejas blancas
como un soplo de pan y arroz
y un hongo como nariz
cuatro pelos locos y un violin que nunca calla
solo se desprende y es igual a las guirnaldas.
Este dia es algo de sal
me dejo vibrando al nacer
pesa y es liviano como un hilo sin nombre
suena un poco a mi guitarra.
Tengo que aprender a ser luz
entre tanta gente detras.
Me pondre las ramas de este sol que me espera
para usarme como al aire.
Y es que al fin mi duende se abrio
tiene un corazon de mantel y baton
y un guiño al ver que todo es verdad.
Ya los gnomos cuiden
a un violin que siempre canata
nunca se adormece y es igual a las guirnaldas.
Y es que nunca calla, solo se desprende
y es igual a las guirnaldas.
Canción para los días de la vida
Luis Alberto Spinetta

domingo 11 de mayo de 2008

Pánico escénico



Pánico escénico: el miedo incontrolable al juicio ajeno

El público se hace escuchar desde la sala. El texto que en los ensayos dominaba sin apuntador comienza a desordenarse en su cabeza. Mientras se acerca al escenario, las manos le sudan y una vergüenza incontrolable se mezcla con una gran dosis de ansiedad, autoexigencia, impotencia y miedo a que se abra el telón. Otro ataque de pánico escénico puso su mente en blanco en el momento menos indicado. "Quienes transitamos los escenarios entendemos como pánico escénico a la situación de estar afectado por un gran miedo paralizante en el momento de aparecer frente al público", comentó la flautista Gabriela Conti, que desde 1995 estudia cómo manejar estas emociones en escena. Pero esta situación, en la que la mente se ve desbordada por sensaciones que la traicionan de pronto, no sólo ocurre sobre el escenario. También puede ponernos en apuros al enfrentar una entrevista laboral, declararle los sentimientos a otra persona, pedir aumento de sueldo, rendir un examen oral o tener que proponer un brindis en familia... "Por pánico escénico se entiende la experiencia de sufrir una inhibición psicológica que perturba la posibilidad de desempeñarme en el rol que estoy ejecutando. En sus formas más intensas, se da en situaciones con muchos testigos u observadores de mi «performance». Pero también ocurre en la charla con un amigo al que le quiero comentar algo y no lo puedo hacer por temor a qué dirá", explicó a LA NACION el médico psicoterapeuta Norberto Levy, creador del método de autoasistencia psicológica vigente desde hace 30 años. Sea cual fuere la situación en la que se produce el pánico, destacó el doctor Levy, hay un elemento causal común: la evaluación que uno hace de sí una vez realizada la acción. "Si interiormente tengo un evaluador crítico que me abruma, descalifica y desvaloriza, esto se convierte en la causa de mi temor -explicó-. En cambio, cuando puedo producir un juicio que aún señalando mis errores me enriquece, no le temo tanto al juicio de los otros porque me apoyo y confío en mi propio juicio: sé que no a todos los va a gustar lo que haga." Es que cuando ese evaluador interior que todos tenemos dentro es excesivamente desvalorizador, la persona recurre al juicio ajeno para neutralizar la autodescalificación. "Cuando uno es adulto, la función de evaluador que en la infancia tenían los padres, ahora la tiene dentro de sí y seguirá reproduciendo el modelo que experimentó", comentó el doctor Levy. Pero para resolver el pánico a la exposición no es necesario rastrear su origen en la infancia. Basta con recrear un diálogo interno equilibrado entre evaluador y evaluado. "El evaluador maduro es el que reconoce mi error y facilita el aprendizaje de la experiencia. La persona autoexigente, en cambio, es la que se castiga a través de críticas, acusaciones y descalificaciones. Este es el evaluador inmaduro que genera el miedo paralizante en una persona que está llena de inhibiciones en la vida por la amenaza del castigo interior." Síntomas incontrolables
¿Cuáles son los síntomas fuera de todo control que activan señales de alarma para incomodarnos a último momento? Irónicamente, el pánico escénico arremete contra aquello que más vamos a necesitar, como la voz, las manos, las piernas... "En músicos, actores, cantantes y bailarines observé que se manifiesta en el lugar del cuerpo que más afecta la tarea -señaló Conti-. Los ejemplos claros son que un cantante sienta falta de tonicidad en el diafragma y se le aflojen las piernas; que un violinista sienta temblor en el brazo que lleva el arco; que a un flautista le castañeteen los dientes, o que a un guitarrista le suden las manos. Estos síntomas, con el tiempo también pueden producir afecciones físicas, ya que es común encontrar artistas con problemas posturales, contracturas, tendinitis o nódulos en las cuerdas vocales." Pero a no preocuparse porque no todo está perdido. Esas señales se pueden manejar si se aprende a reconocerlas. ¿Cómo? Prestándoles atención a las sensaciones displacenteras. "Pues por pequeñas que sean, son un aviso -dijo Conti, que logró manejarlas-. Ignorarlas, anestesiarlas o menospreciarlas agravará la situación. El miedo ignorado grita cada vez más fuerte para ser escuchado y aparecerán síntomas físicos". En definitiva, según parece, no se trata de intentar controlar la situación, sino de indagar el origen interno del temor. "Sería como tratar de poner un dique que se verá rebalsado -apuntó la artista-. Incluir la variable control lleva a incluir su opuesto, el descontrol. En ocasiones, quien padece este pánico se avergüenza de ello y demora en consultar. También es frecuente que reciban respuestas tales como «tratá de que no se note», «disimulá» o «nadie se va a dar cuenta», que no resuelven el miedo y lo vuelven más complejo. Consultar con un profesional ahorrará un sufrimiento que tiene solución."
Por Fabiola Czubaj De la Redacción de LA NACION

viernes 9 de mayo de 2008


MATERNIDAD
Jose Pedroni




He aquí que tu dulce palabra ha sido oída
cuando estaba, en la angustia, por no ser repetida.
En tu estupor, dichosa, te tocas sin querer,
y yo, venido a manos, no lo puedo creer.
¡Ah, tú!, bien que en su noche mi fe te entreveía
como la luz del día;
por algo, desde lejos, el viento del destino
me trajo a tu camino.
Yo dije: -Tengo el alma como una piedra dura,
y la piedra, arrojada, cayó en el agua pura.
Lo mismo hubiera sidoque cayera en el polvo del olvido...
-.¡Oh, no!, por algo grande tu corazón profundo
con toda mi tristeza me sentía en el mundo;
por algo que era santo mi vida fue esperada,
y la tuya, tan suave, para siempre entregada.
Desde que sé, oh amiga, que llevas el misterio,
tu nombre es la caricia de mi semblante serio;
del corazón me vienen palabras de alabanza,
y las manos me tiemblan ligeras de esperanza
-mis manos como niños que ríen olvidados
después de haber llorado.
Pienso vivir en calma;
deseo ser mas justo;
quiero quererte siempre;
y he aquí otro gustole siento al pan del día,
que no en vano se besa,
y al agua del aljibe, y al vino de tu mesa.
Tengo los ojos nuevos, y el corazón.
Admiro las cosas más humildes,
y te miro y te miro sin hablar.
¡Oh, todo por el hijo que tengo que esperar!
Esperar...Es tan dulce la espera acompañada
para quien , siempre solo, nunca ha esperado nada.
Todo en la casa es suave; todo en la casa es santo.
Tu canto, lento y fácil, es un sagrado canto
.-Hay un olor de espiga en mis libros leídos
y olor de santidad en tus vestidos-.
Tu andar, por lo que llevas, se ha vuelto silencioso.
Tus ojos se entrecierran en límpido reposo.
Y en todo sitio dejas tu bienquerer ufano,
que se te pierde solo, como arena en la mano.
Oh, sepan los que sufren de lo que yo he sufrido,
cómo mi vida es mansa con lo que se ha cumplido;
como el milagro antiguo de Moisés
y la roca inesperadamente se repitió en mi boca;
porque en mi boca, amigos, esta palabra pura
es como el agua clara sobre la piedra obscura.
Oh, sepan los que tienen una tristeza vieja,
cómo el feliz anuncio desbarató mi queja,
y me dejó lo mismo que saco ceniciento
desempolvado al viento.
Oh, sepan los que llevan al cuello desventura,
cómo en un solo día se perdió mi amargura
Oh, sepan cómo es fuerte mi mano apresurada,
que quiere hacerlo todo, sin saber hacer nada;
cómo mi voz es dulce, después que fue tan grave;
cómo mi amor es simple; cómo mi vida es suave...
Mujer: en un silencio que me sabrá de ternura,
durante nueve lunas crecerá tu cintura;
y en el mes de la siega tendrás color de espiga,
vestirás simplemente y andarás con fatiga.-
El hueco de tu almohada tendrá olor a nido,
y a vino derramado nuestro mantel tendido-.
Si mi mano te toca,tu voz, con la vergüenza,
se romperá en tu bocalo mismo que una copa.
El cielo de tus ojos será cielo nublado.
Tu cuerpo todo entero, como un vaso rajado
que pierde un agua limpia
Tu mirada un rocío.
Tu sonrisa la sombra de un pájaro en el río.
Y un día, un dulce día, quizás un día de fiesta
para el hombre de pala y la mujer de cesta;
el día que las madres y las recién casadas
vienen por los caminos a las misas cantadas;
el día que la moza luce su cara fresca,
y el cargador no carga, el pescador no pesca...
-tal vez el sol deslumbre; quizá la luna grata
tenga catorce noches y espolvoree plata
sobre la paz del monte; tal vez en el villaje
llueva calladamente; quizá yo esté de viaje...
-.Un día, un dulce día, con manso sufrimiento,
te romperás cargada como una rama al viento.
Y será el regocijo de besare las manos,
y de hallar en el hijo tu misma frente simple,
tu boca, tu mirada,
y un poco de mis ojos, un poco, casi nada...

VIDA DE MI VIDA


"Cada criatura al nacer, conlleva la esperanza de que Dios no pierde la confianza en los hombres". Rabindranath Tagore



Cómo vivir la aventura de ser abuelos
Por María S. Saráchaga.


Convertirse en abuelos es una oportunidad única para vivir otra dimensión de la paternidad. Eso sí, esta vez de una forma menos exigente y mucho más libre. En esta ocasión, los mimos sí están permitidos.

Son muchos los que, tras haber vivido ambas experiencias, aseguran que lo mejor de ser padres es la posibilidad de ser abuelos. Poder experimentar por segunda vez, con la seguridad y la confianza que otorgan los años, una nueva dimensión de la paternidad, es para la mayoría de las personas un auténtico regalo que, además, supone el comienzo de una nueva y apasionante etapa de la vida.

La llegada del primer nieto es, según se desprende de los resultados de un estudio realizado en España y publicado en la obra titulada “Abuelos y Nietos” sobre una muestra de 2.000 personas, uno de los acontecimientos más relevantes de la existencia de un ser humano, aunque, sobre todo en las etapas iniciales, no todas las personas viven esta aventura de la misma manera. La primera vez.“Cuando mi hija me comunicó que estaba embarazada se me saltaron las lágrimas. Al principio pensaba que eran de alegría, pero pronto me di cuenta de que, al mismo tiempo, respondían a una sensación de cierto temor. De repente, me había dado cuenta de lo mayor que era”.

Es frecuente que muchas personas experimenten sentimientos encontrados cuando reciben la noticia de que van a ser abuelos. Aunque la realidad es que, en la mayoría de los casos, la buena nueva se traduce en ilusión, en otros, los implicados experimentan una sensación de decrepitud e inseguridad que puede alargarse en el tiempo. Esto se debe a que no siempre resulta fácil interiorizar el nuevo papel que se va a jugar dentro del ámbito familiar y a que, hasta hace muy poco, convertirse en abuelo era sinónimo de hacerse viejo.


Abuelos de hoy

La revolución sexual, el movimiento de liberación de la mujer, el descenso de la natalidad y el incremento de la esperanza y de la calidad de vida, son sólo algunos de los factores que han incidido directamente en el cambio que, desde todos los puntos de vista, ha experimentado la figura de los abuelos en la época actual. Hoy, la imagen de los abuelos ya no se corresponde con la de un hombre y una mujer vestidos de negro, inactivos, muy descuidados, irascibles y con las facultades vitales muy deterioradas, sino que ha evolucionado en consonancia con los cambios que ha sufrido nuestra sociedad en las últimas décadas. Los abuelos del siglo XXI son, en la mayoría de los casos, personas dinámicas, laboralmente activas, con enormes inquietudes culturales y sociales, independientes económicamente y preocupadas por su salud y su bienestar. Todo esto ha hecho necesaria la redefinición de la figura de los abuelos y también del papel que desempeñan en la sociedad y más concretamente, dentro de su propia familia.

El rol que los abuelos han adquirido en la actualidad está muy ligado al cambio que ha experimentado el papel de la mujer en el entramado social. Hoy, las mujeres ya no se dedican en exclusiva a la procreación y crianza de los hijos, sino que han salido a la calle para incorporarse al mundo laboral.

Esta nueva circunstancia, unida al perfecto estado de salud del que suelen disfrutar los mayores de la familia, supone que los abuelos hayan asumido, en muchas ocasiones, el papel de cuidadores de sus nietos y contribuyan muy activamente en la socialización y la educación de los más jóvenes de la familia.


Ventajas e inconvenientes

Este nuevo rol de los abuelos tiene, sin embargo, múltiples vertientes. Mientras que hacerse cargo del cuidado de los nietos es una de las actividades preferidas por la mayoría de los abuelos, cada vez son más los que confiesan que la nueva “obligación” limita su libertad. También están aumentando los casos de quienes aseguran que la nueva responsabilidad les hace sentirse agobiados.

Para evitar que se produzcan este tipo de situaciones, los expertos recomiendan a los abuelos que, desde un principio, hagan partícipes a sus hijos de sus necesidades reales de independencia y de descanso, que sean conscientes de que no están obligados a asumir el papel de “canguros” permanentes y que hagan valer su derecho a reservar el tiempo que sea necesario para disfrutar de sus aficiones, hacer nuevas amistades, o iniciar nuevas relaciones afectivas.


Uno más en la familia.

Se calcula que, en la actualidad, en el 20 por ciento de los hogares españoles conviven personas pertenecientes a tres generaciones. En estos casos el papel de los abuelos varía sensiblemente respecto al de los “abuelos externos” debido a que su presencia permanente dentro del núcleo familiar implica diferentes responsabilidades. Cuando los abuelos comparten techo con sus hijos y con sus nietos es muy frecuente que asuman el rol de padres en los momentos en los que éstos se encuentran ausentes. Una decisión acertada que, sin embargo, se debe abandonar cuando los padres retoman sus deberes como educadores. Los abuelos deben convertirse entonces en consejeros, aprovechar su experiencia para mediar entre ambas generaciones, y buscar cierta complicidad con los más pequeños. También en estas situaciones es necesario que mantengan su propia individualidad y defiendan su independencia ante el resto de los miembros de la familia.


Abuelo favorito

Según los resultados de un estudio publicado en el libro titulado “Abuelos y nietos”, dos de cada tres jóvenes asegura que la abuela materna es su preferida. Esto se debe, en primer lugar, a que normalmente la relación con los familiares maternos es mucho más estrecha y a que las abuelas suelen establecer una relación más íntima y cálida con los más pequeños.“Las abuelas ejercen un papel muy similar al de las madres –asegura Celeste Rico, psicóloga y autora del libro–. Es habitual que colaboren en las tareas de alimentación, vestido e higiene de los pequeños y esto ayuda a que se estrechen los lazos afectivos. En cuanto a los abuelos, suelen participar en los juegos y, tradicionalmente, han sido los encargados de transmitir la historia familiar a las nuevas generaciones”.


Disfrutar de los nietos.

No se debe olvidar nunca que ser abuelo significa, en todos los casos, gozar de una gran oportunidad para establecer con los nietos una relación privilegiada basada en la confianza. Es una experiencia única que permite revivir la paternidad de una forma más relajada, sin tantas exigencias y con una mayor libertad. Ahora no es el momento de educar, sino de aconsejar. Por fin está permitido mimar y gratificar a los más pequeños sin ningún tipo de remordimiento.


Lecturas recomendadas:

Vida de mi vida - Consuelo Álvarez de Toledo. Ed. Planeta (De esta obra están recogidos los testimonios de los personajes que aparecen en el reportaje)

.Abuelos y nietos - Celeste Rico, Emilia Serra, Paz Viguer. Ed. PirámideDiario de una abuela de veranoRosa Regás. Ed. Planeta

miércoles 7 de mayo de 2008

Ataque de Pánico: por qué y qué hacer?



Antes de llegar a la consulta psicológica , los pacientes refieren haber hecho un peregrinaje de médico en médico, sin obtener ni respuesta ni solución a su padecimiento.
También los familiares se ven afectados, dado que es muy angustioso no saber qué les pasa ni cómo ayudarlos, más confundidos aún ante el hecho de que a nivel médico “ no les encuentran nada”.A partir de este momento comienza a considerarse que todo lo que sucede son exageraciones o simulaciones; es decir que la situación se complica cada vez más ya que se comienzan a deteriorar los vínculos familiares.


En líneas generales quienes desarrollan este cuadro son personas con un elevado nivel de exigencia.En gran número de casos hasta el momento en que se manifestaron los síntomas, eran personas hiperactivas y muy eficientes; lo que llamamos personas sobreadaptadas.Pero también se ve en personas muy dependientes y temerosas. ¿Cuál es el común denominador en personalidades aparentemente tan opuestas como para que dé por resultado un transtorno similar? Podríamos decir que el ataque de pánico es una crisis de angustia, por lo tanto se puede encontrar en cualquier cuadro de la psicopatología, como sucede, por ejemplo, con la depresión, que puede aparecer dentro de diversos cuadros.
En general, tanto la persona que se manejó como un adulto y en quien de repente se produce esta eclosión, como en la persona dependiente y temerosa, se esconde un niño con déficit en el desarrollo madurativo del área afectiva.La diferencia es que en el segundo caso, fue siempre bastante evidente y en el primero fue “disimulado” ya que se trata de personas que cuando eran niños y por diversas circunstancias debieron comportarse de un modo más adulto que correspondiente para su edad, dándose en algunos casos el haber tenido que ser padres de sus padres, o bien sufrido situaciones de separación forzada de la madre siendo muy pequeños, o situaciones de duelo por parte de la mamá a una edad muy temprana del niño, momento en el cual la libidinización y el sostén materno resultan fundamentales para la estructuración del psiquismo.
En algún momento de la vida, estas personas no pueden seguir “actuando” el papel de adultos y se produce la crisis.
En ambas situaciones los ataques de pánico son manifestaciones de angustia, como si dentro del adulto hubiese quedado “congelado”el temor angustioso del niño ante la separación de su mamá, por haber existido carencias muy importantes en relación a la función contenedora de sus madres, ya que es a partir de este vínculo que el niño va aprendiendo a construir la forma de defenderse del temor y la angustia provocados tanto por estímulos internos como externos.

Qué hacer?

1.- Hacer análisis médicos para descartar enfermedades de carácter orgánico. 2.- Una vez establecida la causa psicológica hacer una reflexión acerca de cómo estamos viviendo, en qué puntos nos estamos 'pasando de la raya' y qué medidas de salud podríamos tomar (descanso, alimentación, ejercicio, diversión, cambio de actitudes). 3.- Evitar todo tipo de anticipación o pensamiento sobre la ansiedad: esta es la causa más importante del mantenimiento y crecimiento de la ansiedad. 4.- Tener preparado un guión para decirnos es ese momento (este guión se ha podido preparar previamente con un psicólogo, y contiene fundamentalmente la idea de lo que nos pasa en que tenemos mucho miedo, pero el miedo no nos hará morir, y simplemente es algo que 'bajará' en la medida de que actuemos con normalidad. No me muero, es sólo miedo. 5.- Respirar hondo y Mirar algo y centrar la visión en el mundo externo. 6.- Continuar haciendo lo que estamos haciendo (si estábamos haciendo algo) o inventarnos una tarea. 7.- No enfadarse consigo mismo. 8.- Dejarse ayudar por un profesional. Es una lástima que muchas personas tengan alergia a dejarse ayudar por un psicólogo como si su valía personal quedara en entredicho, porque de igual modo que nos dejamos orientar por un asesor fiscal, un inversor financiero, o el maitre de un restaurante, es más síntoma de inteligencia y sensatez que de otra cosa contar con el asesoramiento de un psicoterapeuta especialista en trastornos de ansiedad.

En el tratamiento se requiere de la intervención a nivel familiar para ponerlos en conocimiento de las características de este cuadro y en muchos casos ayudar a recomponer vínculos, que cuando la patología viene de larga data, suelen deteriorarse.