lunes, 21 de mayo de 2012

Empoderamiento

El concepto de empoderamiento se utiliza en el contexto de la ayuda al desarrollo económico y social para hacer referencia a la necesidad de que las personas objeto de la acción de desarrollo se fortalezcan en su capacidad de controlar su propia vida. También puede ser interpretado el empoderamiento como un proceso político en el que se garantizan los derechos humanos y justicia social a un grupo marginado de la sociedad.
Sólo se logra un cambio significativo en el desarrollo de las sociedades si se cuestionan directamente los patrones de poder existentes. Una definición positiva concibe este término como el poder de hacer, de ser capaz, así como de sentirse con mayor control de las situaciones. Según este enfoque, el individuo tiene un rol activo y puede actuar en cualquier programa de cooperación gracias a la actitud crítica que ha desarrollado. Esta noción rompe con la idea de que el individuo es un ser pasivo de la cooperación y pasa a convertirse en un actor legítimo.
Frecuentemente se utiliza el concepto de empoderamiento específicamente en referencia a la mujer. Los programas de empoderamiento se orientan frecuentemente a permitir el acceso de las mujeres a los recursos y a la toma de decisiones, tanto individuales como colectivas y conseguir que ellas se perciban a sí mismas capaces y legítimas para ocupar un espacio en la toma de decisiones. El empoderamiento se incentiva cuando se fomentan la autoconfianza, seguridad en sí misma y asertividad; el poder para tener autoridad para tomar decisiones, realizar cambios y resolver problemas, y la capacidad de organizarse con otras personas para alcanzar una meta común.
El empoderamiento se ha convertido en el paradigma de las teorías del desarrollo. Este concepto ha permitido que los individuos y sociedades que hasta ahora estaban marginados de la toma de decisiones sean ahora el eje central de las intervenciones. Sin embargo, diversos obstáculos como la falta de una definición consensuada y el limitado trabajo empírico relacionado con este enfoque han impedido que las políticas de cooperación internacional hayan incorporado adecuadamente esta terminología.


Hacia el empoderamiento femenino

“Lo personal es político”, de ahí que en la necesaria revisión del concepto de el poder, y del ejercicio del mismo surja otra perspectiva que nos interese en el desarrollo desde la equidad: el “poder desde dentro”, que va más allá de las definiciones oficiales, institucionales y eminentemente patriarcales.
La fuerza interior de una persona se convierte en poder cuando otras personas la toman en cuenta, y le otorgan esa capacidad influencia social. De ahí que cuando hablamos de empoderamiento nos refiramos a la toma de conciencia de las propias capacidades y potencial de influir en nuestro entorno.
El empoderamiento femenino es algo más que el acceso de mujeres a la toma de decisiones; es un proceso que necesita de la auto-percepción, auto-reconocimiento y auto-valorización de las capacidades, pero también del derecho a tener derechos, a iniciar cambios.
http://singenerodedudas.com

sábado, 19 de mayo de 2012



RECONCILIACION

Con esfuerzo de años
he aprendido a sostener
el peso de mi historia.
En mi mochila cargo
ausencias primitivas,
autografiado
un recorte de amor,
dolores viscerales
y una canción marchita.
El tiempo ... con su magia de sabio,
mi voluntad... con su temple de fuego,
buen trabajo han tenido.
Con placer hoy puedo transitarme.

Siempre he sido rebelde,
mi sangre muestra grabado el sello,
-la salvaje- es mi nombre.
No entiendo de matices,
me guía la pasión y elijo siempre
la vereda donde quiero pisar.
Las rejas de mi liviana cárcel
son mezcla de temores y prejuicios.

Ya no pesa mi historia,
es parte del bagaje
que decidí cargar en los bolsillos.
Con mis sueños maltrechos
logré reconciliarme.
Acaricio al recuerdo,
mientras sigo adelante
vestida de futuro.

©Silsh
Buenos Aires- Argentina
(10-09-02

 http://www.silsh.com.ar/

domingo, 29 de abril de 2012

Meditación

Meditación
Esta disciplina milenaria nos ayuda a desarrollar el cuidado de nosotros mismos y de los demás, y nos reinstala la capacidad de asombro tan necesario para el aprendizaje y el crecimiento personal.
Si bien la meditación es una práctica personal, puede ser también una actividad grupal. En este caso, la vivencia de la red grupal nos hace sentir que, a pesar de las dificultades que la vida siempre nos propone, estamos constituidos como una constelación afectiva con intereses comunes y objetivo de servicio.
Seamos o no conscientes de ello, los seres humanos somos peregrinos: buscadores de utopías, del sentido de la vida, con anhelo de trascendencia, alegría, fe y esperanza.
Es decir, la búsqueda es condición esencial del ser humano, y la meditación es un modo de facilitar esta búsqueda personal y profunda.
La meditación tiene tres aspectos metodológicos:
  • Promueve la relajación
  • Induce a abrirnos al mensaje de la imagen, al mensaje de los símbolos que vienen desde los profundo
  • Permite descubrir y conectarse con el silencio interior.
  • Puede llevarnos al encuentro con nuestra interioridad para ir templándonos en nuestra capacidad de compresión.
  • Armoniza nuestras acciones escuchando el dictado de nuestra libertad interior, de nuestra órbita profunda, de nuestro proyecto de vida.
La práctica meditativa puede hacernos lograr la visión de la trascendencia, así como un mirada alerta del ‘aquí y ahora’: el único tiempo en el que el hombre contacta con lo perdurable y el único tiempo en que el hombre tiene poder.
 http://www.centrojunguiano.com.ar/meditadores/meditadores.php

lunes, 9 de abril de 2012

Los solitarios y la soledad


Los solitarios y la soledad

Matices que hacen grandes diferencias. Una especie de manto que asfixia y corroe el alma en la soledad, es en cambio un castillo elegante y enigmático para los solitarios.

Los solitarios: Aquellos que aunque solos, disfrutan de sí mismos. Tal vez un poco huraños o mezquinos, andan por ahí con una vida que prescinde de miradas y públicos y amores.
No pocas veces sus soledades son consecuencia de peleas, cortes o rompimientos luego de alguna frustración o desengaño con algo del mundo, cierta quema de naves.

Los que PADECEN soledad, en cambio, no la quieren, se les viene encima. Todo el tiempo miran cómo no los miran, que nadie está cuando se supone debería, lazos que se perdieron o nunca se encontraron. Hay dolor, pero también una queja. Quieren dejar de estar solos pero aunque intentan no lo logran.
El que sufre de soledad, muchas veces está rodeado de personas que se interesan por él, pero el que se siente solo no sabe “leer” en los gestos del otro o los lee de modo equivocado; hay un sitio interior al que nadie accede en el que los solos habitan, un idioma que ellos sienten que nadie habla: sólo el que está solo.
Sin embargo, anhelan que alguien atraviese el bosque de espinas que los aísla, que alguien se asome al pozo en el que se encuentran.
Desolación: es lo que se siente y percibe en la soledad.
Tal vez van a reunirse con “solos y solas”, peor…una Oceanía compartida con otros maniquíes. El acento está en no estar solo y no en estar verdaderamente con otros, ya que los otros suelen ser un poco amenazantes y trata siempre de controlar al otro como trata
de hacer consigo mismo.

Para salir de donde está situado el que padece soledad es preciso que se decida en un impulso necesario a atravesar el bosque de espinas, a subirse a sus propios pies, asomarse y mirar desde el borde del pozo.
Se necesita el coraje de reconocer ese temor que lo arrinconó en la soledad y que la nostalgia por ese sitio vacío, pero conocido y seguro sea de algún modo conjurada por un interés mas allá de ellos mismos.

Este especial y terrible sentimiento de aislamiento es algo de lo que se hace necesario hablar para tender entre la soledad y el mundo palabras que sean puentes y caminos nuevos a recorrer.
Hablar de lo que nos pasa alivia.
Póngase en contacto.


Lic. Marina Núñez
Psicologa

La tristeza y la depresión


La tristeza y la depresión

Una lila se deshoja
Sobre su propia sombra cae
He de morir por cosas así
         Alejandra Pizarnik

Estoy triste: mis ojos ven, a través de la lluvia que miran caer desde la ventana por la que me asomo, un fluir de vidas ocupadas y rápidas; en cambio en donde yo estoy, cuando estoy triste, todo es tremendamente lento. Los colores se apagan y se mezclan. A veces, también los sonidos cotidianos y las voces se escuchan como de lejos. Nostalgias, suspiros…El caer de las hojas en otoño, el ocaso del día, un domingo cualquiera, el fin de año,…Estar triste, ensombrecido, de medio luto, gris.
Estar triste puede ser un simple y leve soplido en el alma de los sensibles, un día del año, una tarde nublada, un momento del día…sólo eso y se va como vino. Un ratito, un contraste.

En otros casos, estar triste es  un estado de ánimo que es el lógico compañero de las pérdidas, de los fracasos.
Es cuando la tristeza es lo que mi conciencia registra de un proceso doloroso y lento de desprendimiento de alguien o algo significativo. Durará el tiempo  que lleve cortar las ramitas de la hiedra interior que recubre las cosas y las personas que amo, o incluso, a veces, las ideas o imágenes que alguna vez tuve de mi mismo, o a cierta edad el no logro de aquello que pensaba  que iba a ser o a tener.
Este proceso será de diferente duración e intensidad en las distintas personas, o según la índole de lo perdido, o las diferentes edades o momentos de la vida.
Irá acompañado de ideas que van y vienen, a veces  muy crueles y tenaces, sueños de angustia o insomnio, despertares peores, descubrimiento de aspectos que no veía en el otro, reflexiones, sillas vacías, armarios y ropas con su aroma, que mi mano insista en añorar un tacto conocido, un nuevo yo sin vos, sin eso o sin aquello, o sin el de antes, que también era yo, un futuro impensado y resistido….
El duelo duele, pero es también un homenaje, una ceremonia, y lo que cuesta vale, ya se sabe.
No es la ausencia o la pérdida de algo que ya no se tiene o que no se tendrá, sino la presencia de una ausencia, de esas de las que también se nos llena la vida en su decurso.

Para otros no será así  y desde entonces, ya no sabe desde cuando, sus miradas se dirigen siempre a la lila que se deshoja. Para quienes dormir es imposible  y al mismo tiempo es como que no despiertan nunca; que la vigilia es un tormento de lucidez permanente, un dolor que se instala  y no cesa de doler. Algo se detuvo y las ganas se perdieron y la vida alrededor se ha vuelto chata y sin sentido. Una rumia de una idea a otra, se trata siempre de las mismas, y solo hay funestos balances, auto acusaciones en un  martilleo aplastante. Ni apetito para comer ni para vivir, solo este sepelio sin fin donde ya no se puede identificar al muerto entre los asistentes.

        La tristeza se ha tornado laberíntica.
En el medio de ella, un náufrago resiste en una balsa  que se tambalea ante la sensación de una tormenta inminente.
¿Será posible intentar una brazada salvadora? ¿Un izar de velas hacia la costa que se vislumbra a lo lejos, y que quizás esté más cerca de lo que parece?
A ellos, a los que sucumben a la pena, les digo que hay quienes saben descifrar, desde la orilla, el código de luces que refleja la luna sobre los ojos llorosos.

Lic.Marina Nuñez

lunes, 12 de marzo de 2012

Tu deseo es tu guía




Cuando la época es hostil, la dificultad para el acceso a los logros aumenta en proporción inversa.
Múltiples presiones nos acosan, buscamos aturdirnos y evadir pensar claramente, tal vez creyendo que si pensáramos en serio las conclusiones a las que llegaríamos nos harían desistir de nuestros esfuerzos individuales.
Hoy, las oportunidades escasean y el sálvese quien pueda del naufragio occidental nos induce a luchar pensando que si quiero tengo que poder, que si no puedo soy inepto.
Te proponemos un camino de reflexión en el que descubras que lo importante sos vos en esta lucha despareja, y que el único motor potente es descubrir que tu deseo es tu guía y que a veces queda oculto en caminos convencionales donde ves el árbol y no el bosque inmenso de la diversidad de opciones para tu vida.
El psicoanálisis provee un marco de reflexión proponiendo una alternativa de reubicación subjetiva apuntando a un mayor bienestar más lejos del goce mortífero de nuestros padecimientos y más cerca del placer de la vida.

Lic.Marina Nuñez


Gracias por tu visita desde